ideas erróneas sobre el aprendizaje de lenguas, 3

Siguiendo con la serie de artículos de la página suiza que comenté, presento la tercera idea errónea extendida entre quienes inician el aprendizaje de un idioma, y que explica muchos fracasos.

Matriculándote en un curso de idiomas aprendes el idioma

Si te limitas a ir a clase y cuando se acaba la clase, vuelves a la rutina diaria, seguramente fracasarás. Pero no por el curso, ni por el profesor.

Porque el curso te puede ayudar a aprender un idioma, pero el idioma lo aprendes tú. El autor compara el curso de idiomas con una receta para un pastel: el curso te da instrucciones para hacer el pastel, pero eres tú la cocinera, o el cocinero. Un buen curso te aporta muchos consejos para estudiar el idioma, pero en última instancia quien aprenderá eres tú.

Los errores típicos de quienes se apuntan a un curso son varios, según el autor. No aprovechan la oportunidad de hablar cuando la tienen. Después de clase, no repasan los contenidos estudiados en clase. No hacen las tareas que les propone el profesor o profesora. No estudian el nuevo vocabulario hasta aprenderlo. No buscan el contacto con la lengua extranjera fuera del curso, ni la usan fuera de clase.

Y ¿qué se puede hacer para aprovechar al máximo las clases? Aquí te propone diez cosas.

  1. Antes de que empiece el nuevo curso, repasa todo lo que aprendiste durante el curso anterior.
  2. Durante la clase, presta atención y concéntrate, no dejes que tu mente vague por otros parajes.
  3. Cuando tengas ocasión de hablar en clase, úsala.
  4. Plantea al profesor o profesora todas las dudas y preguntas (en la lengua extranjera) que te hayan surgido fuera de clase.
  5. En los 30 minutos posteriores a la clase habla exclusivamente en la lengua extranjera, y si no tienes con quién, acude al soliloquio [Selbstgespräch].
  6. Repite y repasa en el mismo día lo que has aprendido ese día en clase.
  7. Nunca dejes de hacer los deberes que el profesor o profesora proponga.
  8. Crea tus propias fichas de vocabulario para estudiarlo.
  9. No te contentes con las tareas (deberes) propuestos por el profesor, haz otras como oir la radio, ver vídeos, leer libros, etc.
  10. Intenta escribir todos los días al menos 250 palabras, al final del curso habrás escrito el equivalente a una tesis doctoral.

Conclusión: Los cursos de idiomas son una ayuda para aprender una lengua extranjera, pero nunca sustituirán tu trabajo personal. El éxito depende de tu trabajo, y de la calidad de éste, no del curso. Y si tienes la suerte de hacer el curso en el propio país, sal a la calle y practica.

Y añado yo, utiliza las oportunidades que te ofrece internet para hablar con nativos, sean personas amigas o a las que tengas acceso gracias a alguna plataforma.

 

About the Author Marga

Marga Vidal Hammer, profesora de alemán desde 1982, traductora freelance desde 1995. Con experiencia dando clases de alemán en academias (Centro Alemán de Valencia, Inlingua, Crown), en empresas, a grupos pequeños, a profesionales (investigadores, médicos, enfermeras, directivos), colegiales, amas de casa y jubilados. Bilingüe, domina el inglés, se defiende en francés e italiano, y con nociones de neerlandés y euskera.

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