técnicas de estudio de una lengua

Recientemente he empezado a investigar un poco vías alternativas para aprender con éxito un idioma extranjero.

En el mundo angloparlante, básicamente en Estados Unidos, han ido apareciendo en Internet páginas web que ofrecen técnicas de estudio y materiales para aprender idiomas extranjeros. Un ejemplo puede ser Fluent Forever, y muy vinculada a esta la página de Benny Lewis, Fluent in 3 Months.

Aprender un idioma requiere TIEMPO y DEDICACIÓN. Si estás aprendiendo en un curso o con un profesor, es preciso recordar que también debes dedicar tiempo aparte del que te lleva la clase. La motivación es fundamental: si te gusta la lengua que estás aprendiendo, si estás motivada o motivado para ponerla en práctica, aunque sea pasivamente (leer, ver pelis, oir la radio, etc.), entonces el tiempo que le dedicas pasa volando. El método también es importante: si tu aprendizaje no está acompañado de pequeños y grandes éxitos, si sólo te vas estrellando de error en error, si la gramática o el vocabulario se te hacen un mundo, se te atragantan como a un niño la comida que no le gusta, entonces es hora de cambiar: de método, de profesor, o de escuela.

Porque un buen método va dosificando los contenidos de manera que vayas aprendiendo la nueva lengua pasito a pasito. El gran error de la enseñanza convencional del alemán es centrarse en la gramática. Y el segundo es no prestar suficiente atención y tiempo al aprendizaje del vocabulario. El vocabulario se fija con el uso, y si en cada lección se da un tema nuevo, en lugar de aumentar el vocabulario, se va sustituyendo en la memoria los viejos contenidos por los nuevos, y el volumen de vocabulario “olvidado” aumenta de forma astronómica.

Para un hispanoparlante el alemán requiere considerable tiempo y dedicación hasta llegar al nivel de autonomía, hasta llegar a un nivel en que se dominan los aspectos gramaticales más importantes. Se necesita, por ejemplo, más tiempo que para el inglés, para el que pronto puedes avanzar por tu cuenta, aunque alcanzar luego un nivel superior es complicadísimo. También se necesita más tiempo que para el francés, o el italiano, porque estos están muy emparentados con el castellano. Pero, por ejemplo se necesita menos tiempo que para el euskera, por ejemplo, porque éste ya ni siquiera tiene nada que ver con el latín, con el que el alemán aún tiene en común la declinación y su relación con las preposiciones (el euskera no tiene preposiciones).

Si se tienen buenas técnicas de estudio y buenos materiales didácticos, el tiempo a invertir será un tiempo gratificante. Si el método no es bueno, o inexistente, y el estudiante no dispone de buenas técnicas de estudio,  puede ser una pérdida de tiempo o peor, una fuente de frustración. Porque fracasar en el aprendizaje de un idioma se vive casi siempre como un fracaso personal, si hasta un niño o un analfabeto pueden aprenderlo.

La buena noticia es que un mal método o un mal profesor no tienen por qué ser determinantes: las técnicas de estudio se pueden aprender fuera de clase, y justamente para el alemán hay muchos materiales disponibles en Internet.

Puede que el alemán sea tu primera lengua extranjera real, porque si estudiaste inglés o francés en el cole pero no aprendiste inglés o francés, entonces el alemán seguramente será tu primera lengua extranjera real. Y en ese caso de tu experiencia en el cole solo habrás aprendido lo que no sirve, así que, al menos ya sabes qué no hacer. Si no es así, si tienes la suerte de haber aprendido de mayor una lengua extranjera, quizá ya tengas experiencia en estudiar y sepas qué te funcionó bien, y qué no.  Aunque las lenguas extranjeras son como los hijos, lo que funciona bien con una lengua no tiene por qué funcionar bien con la siguiente.

Aprender un idioma es una tarea personal, porque cada uno tenemos nuestra forma de funcionar, pero también puede ser una tarea común, si estás aprendiendo en un grupo.  Y el grupo, si la dinámica interna es buena, puede ser una fuente de motivación para el estudio de lo más relevante.

Una lengua consiste básicamente en comunicarse, en entender y en hablar. Así que si vas a clase y el método no es el mejor, si el profe no te ofrece consejos para aprender el idioma, y sólo está para resolver correctamente un ejercicio, busca consejos fuera. Por ejemplo aquí, o también en You Tube. He seleccionado una serie de testimonios (en castellano) de personas que han aprendido idiomas, no siempre te darán los mismos consejos, pero te explicarán lo que les ha funcionado a ellos. Y te pueden dar pistas de cosas que te pueden funcionara a tí.  Y si sabes inglés, aqui tienes otra serie de testimonios (en inglés).

Si no sabes por dónde empezar y no quieres matricularte, te aconsejo elegir algún curso en internet, y utilizar fichas de Anki (puedes apuntarte a alguno de mis talleres o webinarios) para apoyar tu aprendizaje. Las de Quizlet tampoco están mal, si prefieres estudiar vocabulario o gramática por bloques. En la sección de Recursos iré dejando nota de los que vaya encontrando y pueda recomendar. Y si necesitas ayuda o consejo, puedes escribirme, usando el formulario de contacto.

 

About the Author Marga

Marga Vidal Hammer, profesora de alemán desde 1982, traductora freelance desde 1995. Con experiencia dando clases de alemán en academias (Centro Alemán de Valencia, Inlingua, Crown), en empresas, a grupos pequeños, a profesionales (investigadores, médicos, enfermeras, directivos), colegiales, amas de casa y jubilados. Bilingüe, domina el inglés, se defiende en francés e italiano, y con nociones de neerlandés y euskera.

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